No hay nada más frustrante que no quedarte con la sensación que querías por que en la entrevista «te quedaste corto».
Es que muchas veces tienes todo lo que se requiere para hacer un gran trabajo pero al momento de estar frente a frente con el reclutador simplemente no se logra hacer click. Para que la próxima vez te vayas con un gran sabor de boca, te preparamos siete claves para impresionar:
1. Créetelo: la mejor forma de demostrar que eres tú el indicado para el trabajo es si primero tú estás segurode que es así. Estudia la cultura de la empresa, sus objetivos, sus valores y determina si van con tu personalidad y tus metas. Si es así al momento de entrevistarte se notará a simple vista.
2. Investiga: estar bien preparado y saber a lo que te enfrentas te dará mucha mayor seguridad, sin contar con que el entrevistador notará que en verdad estás interesada en ser parte de la empresa. Chequea su página de internet, las noticias que hay sobre la compañía, la competencia, etc. Así cuando te pregunten «¿por qué quieres trabajar con nosotros?» tendrás una respuesta real.
3. Quién te entrevista: si sabes con quién va a ser la cita aprovecha la información y haz una búsqueda rápida en Google. Revisa su Twitter, su LinkedIn, si hay alguna nota sobre esta persona, etc. Te ayudará a sentirte más segura si tienes una idea de quién es esa persona frente a ti.
4. Sé profesional: llega a tiempo, arréglate de acuerdo a la compañía y cuida el vocabulario que utilices. No se trata de convertirte en un robot ultra formal, pero sí debes usar un lenguaje mucho más serio. Haz contacto visual con quien te entrevista, pues eso habla mucho sobre tu personalidad y la confianza que tienes en ti misma.
5. Conócete: aunque suene raro es más común de lo que te imaginas que una persona no sepa cuáles son sus fortalezas y debilidades, cuáles son sus áreas de interés, en qué tiene que trabajar más y en qué realmente es buena. Sé realista, honesto y prepárate con argumentos que sustenten por qué dices ser como eres.
6. Buena actitud: sin importar si sientes que la entrevista no está yendo por donde te gustaría no bajes la guardia. Mantente optimista, amable, con la mente abierta y comprometido. Y no sólo en lo que dices, recuerda que el lenguaje corporal dice más que mil palabras.
7. Con broche de oro: al final de la entrevista se vale hacer un par de preguntas sobre alguna duda que te haya quedado en cuanto al puesto. Asimismo, pregunta sobre el siguiente paso en el proceso y agradece el tiempo que se te ha brindado. Un buen gesto es enviar un correo de seguimiento posteriormente, agradeciendo la entrevista y recordándoles tu interés en saber el resultado final.
Como un último consejo extra, siempre lleva tu CV impreso dos veces, muchas veces te mandan a una segunda entrevista que no tenías contemplada y te ves con el problema de no ir preparado, lo cual altera tus nervios.
Vía Diario pyme
