Del carrete al trabajo

Daybreacker¿No sería genial levantarse en pleno verano e irse de carrete de 7 a 9 de la mañana antes de entrar en la oficina? Aunque la idea sea casi un ideal, en New York existe un grupo de personas que asisten a las conocidas fiestas matutinas conocidas como “Daybreaker”, el último grito en ocio y baile en la Gran Manzana.

Una de los detalles que caracterizan estas fiestas es que no distribuyen alcohol, solo gozan de un buen DJ, el apoyo de una banda en directo y la opción de dar, todavía más temprano, una clase de yoga.

En lo que va de año ya se han realizado dos fiestas que se convocaron a más de 400 personas en distintos locales de la gran manzana. La última de ella fue en el cotizado Meatpacking District, donde mientras que los camiones hacen las labores de carga y descarga, centenares de jóvenes bajan a un sótano donde desafían las convenciones de un “alegre despertar”.

Este experimento, que de momento se lleva a cabo cada dos semanas en Nueva York, ha salido bien y encontró un nicho de ocio hasta ahora inexplorado con eco en varias ciudades del país, como San Francisco (California) o Atlanta (Georgia), y en el extranjero, de Londres a Tokio, pasando por Río de Janeiro, Ciudad del Cabo y Bombay.

Aunque coincida en las horas, no tiene nada que ver con un típico «afterhours» en el que desembocan los residuos de las noches locas, tampoco es tan tranquilo como ese «afterwork» al terminar la jornada laboral. ¿Un «prehours»? ¿Un «prework»? Quizá se parezca más a esas sesiones con DJ a la hora de comer que despuntaron el año pasado.

Fuente: Efe