5 perfiles que debes reconocer antes de entrar a una reunión

Imagen cortesía de http://www.masquenegocio.com/

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Muchas de las reuniones a las que asistimos, sabemos que son ineficaces, pero no nos queda más remedio que estar allí. Según una  encuesta realizada por Microsoft los profesionales pueden dedicar de media 5.6 horas a la semana a asistir a reuniones. Durante ese tiempo, tenemos que ser conscientes que estamos siendo evaluados por los demás.

Aquí te presentamos cuatro perfiles primarios que debemos identificar en una reunión:

El líder: es el que va a dominar la reunión. Es el profesional al que todos respetan y el que tiene más influencia. Cuando habla, los demás escuchan y le transmiten su apoyo a través de manifestaciones no verbales: sonrisas, gestos de asentimiento, contacto visual.

Si no coincide con el líder formal, esta circunstancia  se observa porque cuando éste último habla los participantes en la reunión pueden estar inquietos, mirar a la distancia o mantener conversaciones no verbales con otros compañeros.

El holgazán: es la persona a evitar. Alinearnos con él supone perder oportunidades y coartar nuestro potencial. En las reuniones es el que llega tarde, sin ninguna preparación previa, y sin interés. Muestra su apatía no participando  y de forma no verbal con la postura descuidada que adopta, no tomando notas, mirada dispersa, etc.

El parásito: es otro profesional del que debemos mantenernos alejados. En una reunión no va a intervenir planteando ideas y soluciones imaginativas, pero si éstas tienen éxito va a intentar aprovecharse. Es más difícil de detectar porque suele ser agradable, pero no va a realizar ningún sacrificio para conseguir triunfar y no ofrece ningún valor a sus compañeros.

También se les conoce como los hombres o mujeres “Si” porque llegan a tiempo y hacen lo que se les manda pero nada más. En una reunión podemos descubrirlos porque son los que siempre van a apoyar a la mayoría, nunca van a cuestionar la autoridad y nunca van a defender una idea propia.

Ofrecen “nuevas ideas” disfrazando alguna ya presentada y pueden intentar apropiarse la autoría de ideas ajenas. Su meta es mantener buenas relaciones con las personas que considera importantes. El riesgo de asociarse a él se encuentra, también, en que sólo verá lo que vemos nosotros y nada más, con lo que sólo afirmará o procurará robar nuestras ideas.

El elevador: es el profesional que va a portar valor. No teme cuestionar el “status quo” o a la autoridad si lo considera necesario, pero lo hará con respeto y buenas maneras. Es un líder en formación. Saca el mejor partido de los recursos que tiene a su alcance y está interesado en su desarrollo personal y profesional.

En las reuniones participa y se involucra y escucha activamente, argumentando con frecuencia para defender sus ideas pero desde una postura humilde y respetuosa. Es un buen aliado ya que siempre ofrece una opinión honesta y en ocasiones nuevas perspectivas y porque por su habilidad de maximizar su recursos le convierten en un expansor de oportunidades. Aunque puede no ser muy creativo su compromiso con la excelencia le puede abrir puertas a través de su dedicación y perseverancia.

La forma en que nos relacionemos con estos tipos de personas marcará nuestra efectividad en una reunión. Además debes recordar estas 5 formas para obtener el respeto y destacar en una reunión:

Tomar muchas notas: Es importante recoger las ideas claves que expone cada participante y conectarlas. Utilizar estas notas para determinar las oportunidades que pueden surgir de esas opiniones. Identificar los puntos clave, los diálogos inapropiados y las agendas ocultas.

Los demás participantes terminarán observando al que siempre tomas notas y empezarán a pedir que las comparta con ellos y a tener interés en sus opiniones, ya que piensan que lograste captar aspectos que pudieron pasar desapercibidos.

Reconocer y respetar a los participantes que más contribuyen a una reunión: En ocasiones los profesionales que participan de forma  más positiva y hacen más aportaciones a una  reunión no son suficientemente reconocidos o respetados por que no tienen una determinada posición de autoridad o de influencia.

Es importante detectar quiénes son y reconocer públicamente sus contribuciones, estando alerta a las posibles reacciones de envidia de los parásitos que están deseosos de llamar la atención.

Permitir que aflore el talento oculto: En demasiadas ocasiones los holgazanes y los parásitos entorpecen las reuniones y evitan que sean productivas. Si detectamos que una reunión no va a ninguna parte hay que neutralizarles y permitir que los profesionales que tienen algo que aportar y que hasta ese momento no han podido expresar sus ideas tengan la oportunidad de hacerlo.

Expresar la importancia del trabajo en equipo: En muchas ocasiones las personas queremos recibir los créditos por el resultado de una reunión. En estos casos debemos destacar la importancia de la colaboración e intentar neutralizar a los que quieren ser “estrellas” responsabilizándoles para que jueguen un papel más cooperador.

Ser responsable de las decisiones tomadas: En una reunión, si queremos que sea eficaz, debemos concluir con un plan de acción del que todos los participantes según su rol tendrán que ser responsables.

Fuente: www.euribor.com.es