
Todo el mundo necesita un discurso de ascensor (elevator pitch), que es una visión general rápida de quién eres y el valor que puedes aportar a una organización. Esta visión general de tus competencias recibió esta denominación en inglés porque el mensaje debía ser lo suficientemente breve para trasladárselo a una persona con capacidad de decisión si se tenía la oportunidad de encontrársela en un ascensor.
El discurso del ascensor también es la respuesta perfecta a muchas preguntas de la entrevista de trabajo, incluyendo:
- Háblame de ti.
- Coméntame tu trayectoria.
- ¿Por qué debería contratarte?
- ¿Qué puedes hacer tú que los restantes 50 candidatos no pueden?
Un discurso de ascensor elaborado de forma estratégica puede ayudarte a responder cualquiera de estas preguntas. Siempre deberías estar preparado para pronunciarlo de una manera interesante y digna de recordar.
En última instancia, tendrás que ser capaz de pronunciar un mensaje claro, centrado y fácil de entender por cualquier persona. Cuando el discurso se presenta de este modo, tienes más posibilidades de conseguir un aliado para tu postulación que pueda transmitir tus aptitudes y cualidades a la siguiente persona adecuada en la cadena de contratación.
Aquí te presentamos cinco componentes clave de un discurso de ascensor efectivo:
- Crear una identidad profesional
- Elige la identidad que refleje mejor tus experiencias pasadas o dirección de trayectoria profesional futura. Para algunos, la identidad profesional está clara. Para otros, es más difícil de etiquetar. Si tu identidad no encaja exactamente en una profesión conocida, crea una descripción general del valor que puedes aportar a una organización.
- Indica tres fortalezas
- Destaca tres áreas de competencia que muestren tu valor añadido y te diferencien de la competencia. Elige rasgos que puedan ser fácilmente asociados con ejemplos de tu contribución en otras organizaciones, a ganar dinero, ahorrar dinero, ahorrar tiempo, mantener el negocio o aumentarlo.
- Utiliza ejemplos centrados en la consecución y con base medible para respaldar tus fortalezas
- Al igual que el currículo, el discurso debe incluir una prueba de que llevaste a cabo satisfactoriamente tareas importantes de tus trabajos. Una buena estrategia es unir una fortaleza con un ejemplo concreto para demostrar que cumpliste con tu trabajo.
- Cuantificar logros utilizando cifras, porcentajes y dólares siempre que sea posible.
- Comenta tu trayectoria en la medida que esté relacionada con el puesto o sector que te interese
- Aprovecha tus experiencias pasadas en distintos puestos para dar solidez al alcance de tus habilidades, mostrar tu progresión de carrera y construir el modelo de negocio de tu candidatura. Incluye también formación significativa que esté relacionada con el puesto o un nivel avanzado, certificaciones del sector, tecnologías avanzadas o puestos de liderazgo dentro de una organización profesional para mostrar la diversidad de tus experiencias y posicionarte como un candidato único.
- Combina tu experiencia con las habilidades requeridas para un puesto o sector concretos.
- Cierra la conversación en un “volviendo al principio”, relacionando tus características con las necesidades de la empresa o de un sector concreto. Al hacerlo, demostrarás la pertinencia de tu postulación y por qué tus capacidades son adecuadas para un determinado tipo de puesto.
- Intenta elaborar un discurso que dure menos de un minuto y otro que sea más bien como un eslogan rápido.
Fuente: http://www.euribor.com.es/